Cada guitarra flamenca Bartal parte de la tradición de los maestros españoles y está construida para conservar lo que hace que una flamenca suene a flamenca: rapidez, ataque y una voz nítida y percusiva.
Blanca (ciprés) – Tradicionalmente, el ciprés da un sonido más ligero y seco, con el acento en los medios-agudos. Envuelve al cantaor en lugar de competir con los medios-graves de la voz humana, y por eso la blanca ha sido siempre la guitarra del acompañamiento al cante.
Negra (palosanto) – El palosanto, más denso, da un rango de frecuencias más amplio, más sustain y un tono más redondo, casi de piano. Es la favorita de concertistas y solistas.
En la práctica, la frontera entre las dos es menos rígida de lo que sugieren los nombres: la forma de construir una guitarra importa tanto como la madera. Uno de los retos que más disfruto es hacer blancas que conserven toda la nitidez y rapidez del flamenco, con unos bajos potentes, presentes y que canten. Ese equilibrio es lo que llevó a Jesús de Rosario a su blanca.
La tocan: Jesús de Rosario, Noa Drezner, Yechiel Hasson, Kurtis Li, Guy Gottesfeld (blanca) · Yechiel Hasson, Petete de Graná (negra)
Lista para el escenario: cualquier guitarra Bartal puede montar un sistema de amplificación adaptado al instrumento y a tu forma de tocar, incluido el sistema de doble micrófono Carlos Juan VIP, que llevo muchos años instalando.






